lunes, 10 de febrero de 2014

Nº52

¡¡Han llegado mis nuevas zapatillas!! Las pedí por interné y me costaron 57 eurillos (una ganga para lo que valen en tienda; además están consideradas unas de las mejores zapatillas) Que no es que yo necesite zapatillas de pro, porque no lo soy, pero comentando con mi padre, que sabe más que yo, me aconsejó que por ese precio me las cogiese, que me iban a ir bien, así que yo pa´lante como los de Alicante :)
Mañana las estrenaré, a ver si se nota pasar de unas zapatillas del Decathlon a unas buenas.

Por otra parte, el sábado mi padre me tocó la patatilla. Estábamos teniendo una conversación sobre qué llevaba en un mochilón que siempre se lleva a las carreras, tal que así:

Pa: Pues llevo el chándal, unas zapatillas, unos pantalones cortos de recambio, el pañuelo de la suerte...
Mi hermana: ¿Tienes un pañuelo de la suerte?
Pa: Si, uno que me regaló tu hermana
Yo: :_______)

Casi me echo a llorar (soy una llorica, como ya habréis notado). Resulta que cuando mi padre empezó a correr me pidió un día normal y corriente un pañuelito para el cuello, porque tenía frío. Yo le dí la típica bandana blanca que seguro todas hemos tenido, aunque sea en otro color (click aquí si no sabéis de que hablo). Y mi padre se la ha guardado desde entonces y la lleva a todas las carreras. Me parece un gesto tan dulce y bonito que sólo de recordarlo mientras lo escribo estoy llorando a moco tendido. Si va a ser verdad eso que dice mi abuela de que soy de mantequilla :)

Quiero tanto a mi padre. Me apena no ser capaz de decírselo, no tener esa clase de relación en la que un padre le dice a su hija que la quiere, y al revés. Sé que mi padre me quiere, igual que él sabe que yo lo quiero, pero no nos lo decimos. Y no me digáis que se lo diga, porque no es tan fácil. A veces no es tan fácil decir dos palabritas de nada.
Aunque despotrique de forma ocasional aquí, me llevo bien con mis padres. Supongo que discutir de vez en cuando es normal, porque vivimos juntos y chocamos. Eso pasa hasta en las mejores familias :P

Y otra entrada la hostia de larga, si es que me pongo a escribir y me quedo solísima.

A más ver, zagalas.

7 comentarios:

Se puede conseguir dijo...

¡A estrenar esas zapatillas y contarnos qué tal te ha ido con ellas! Muy bonito lo de tu padre, y mucha razón en todo lo que nos cuesta muchas veces decir te quiero... Es así.

Unknown dijo...

A mí tus entradas se me hacen muy cortas preciosaa :) me ha parecido precioso el gesto de tu padre, es una forma de decir te quiero sin usar esas palabras sabes? A mi me pasa un pco igual con mi padre, nunca hablamos de nuestros sentimientos hacia el otro asi que bueno, te entiendo perfectamente, es muy dificil de romper esa barrera.

Me encantan las zapatillas! Seguro que notas diferencia! Yo desde que me compré mis Asics estoy encantadaa, se nota mucho :) ya me dirás

Un besito!

Anónimo dijo...

A veces los gestos y las acciones son las mejores maneras de demostrar cuánto se quieren... tengo una relación igual con mi papá, no nos decimos mucho, pero sí nos entendemos excelente :)

Saludo!!

Anónimo dijo...

Vas a flipar con el cambio. Me compré yo unas (no a tan buen precio como tú, pero casi...) y pensaba que flotaba!!!!! No hace falta decir "te quiero" con palabras. A veces un gesto, es suficiente. Y el gesto de tu padre es precioso, tierno.

Anita VdW dijo...

Qué chulas las zapas!! Verás como si se nota... Vas a ser la Usain Bolt de tu familia, jajajaja (con permiso de tu padre, claro xD).
El gesto del pañuelo... precioso... Los padres que son así, nos quieren tanto... Tiene que ser bonito ser padre, el día que tengamos hijos igual nos damos cuenta.
A veces cuesta decir "te quiero" a una madre o a un padre... Yo creo que a un padre casi más... (o al menos en mi caso), pero aunque no se diga directamente, hay miles y miles de momentos en los que el "te quiero" está implícito en los actos... No?
(Vaya, que sí, que se lo digas... jejeje, el día que tengas oportunidad :) lo peor que te puede pasar es que él te diga: yo también hija).

Besitos ***

Anónimo dijo...

La mía es Charlotte!!!! Es tan....Charlotte....

Phoenix dijo...

Me pasa lo mismo con toda mi familia. No me salen esas dos palabritas. Y me fastidia, sobre todo cuando veo las típicas pelis americanas de sobremesa en que se dicen te quiero treinta veces al día. Pero también es cierto que a veces no es necesario decirlo para que lo sepan :)